En los argumentos presentados en los periodos de la ilustración, cabe resaltar que cada uno de ellos, tenía un fin específico, garantizar a los ciudadanos una felicidad y completa armonía. Basándose en todos los aspectos económicos, políticos y culturales.
Cada uno de ellos toma parte en concreto de una sociedad, en ella se ve presentada como estos fenómenos afectan a los ciudadanos, no se ve realizada la acción de conllevar a todos a un buen método de religión y en los temas literarios, no es de buen gusto para todos los jóvenes de la época, se ve muy representada que cada cosas del hombre, carece de moralidad. Para la época, se presentaba a la ilustración como fenómeno de libertad, pero en las que sus representantes eran los mismo responsables de sus delirios, no era una libertad determinada, sino una idealización de lo que querían representar, ya que ellos eran los propios esclavos de la corrupción.
No cumplía con las promesas prometidas, porque esos mismo objetivos se veían enfrentados a todo los que la sociedad representaba, se pretendía un cambio en la sociedad , pero se lograba una verdadera inmoralidad de las cosas, en cada momento se pretendía honran, pero lo que se lograba era una deshonra para cada uno de ellos, se presentaban hechos y cada uno tenía su antecedente o contraparte, de ningún modo de veían que fueran correctos o que se llevaran de la mano, siempre existía una ofensiva a todas las cosas que pretendían hacer los ciudadanos de la época, todos los aspectos eran contradictorios, "rica poesía y plagios manifiestos, imaginación brillante y lenguaje cínico, protesta de celo por la verdad y artificios de mala fe. Homenaje a la religión y a las blasfemias"[1] Era de esta manera como se enfrentaban todas las ideas de la época y de esta forma fueron que se destruyeron todos los ideales planteados por el siglo de las luces.
Durante el periodo de las luces no se cumplió el objetivo de una felicidad y armonía, debido a que cada aspecto era un suicidio para la humanidad, y su principal causante de su desdicha fue la religión, ya que esta no permitía que la luz del siglo penetrara a al humanidad y tocara el alma de los hombres, fue esta una permanente controversia entre Dios y el sofisma ateísta.
[1] Para mayor información acerca de autor ver: LAS ECTRAVAGANCIAS DEL SIGLO ILUSTRADO 81796) Autor: NICOLAS MOYA DE VALENZUELA. Pag 201.
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